La opocición ha llegado a un acuerdo para la salida del Presidente de Yemen, Ali Abdalá Saleh, el cuál establece un plan de 30 días para su partida
EL Presidente de Yemen Alí Abdalá Saleh juró ante sus seguidores que dará su sangre y alma si es necesario para no dejar el poder
Gobierno estadounidense advirtió al gobernante de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, que se niega ceder el poder al presidente electo, Alassane Ouattara
El Gobierno estadounidense advirtió hoy al gobernante actual de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, que se niega a ceder el poder al presidente electo, Alassane Ouattara, que la oportunidad para dejar el poder pacíficamente se está agotando.
“Todavía hay una oportunidad para Gbagbo deje el poder pacíficamente y anime a sus partidarios a hacer lo mismo, pero esta oportunidad se esta pasando”, dijo el secretario de Estado adjunto para Asuntos Africanos de EEUU, Johnnie Carson.
Carson participó en una sesión informativa sobe la situación en Costa de Marfil después de que el presidente electo de Costa diera un ultimátum al gobernante saliente para que tanto él como sus seguidores “se entreguen en las próximas horas”, con el fin de evitar “un baño de sangre” en Abiyán.
El Gobierno estadounidense considera que los ciudadanos de Costa de Marfil expresaron su voluntad en las elecciones del 28 de noviembre, que, según la Comisión Electoral Independiente (CEI), ganó Ouattara, quien es reconocido por la comunidad internacional como vencedor de esos comicios.
Carson recordó que el Consejo de Seguridad de la ONU ha manifestado su apoyo a Ouattara y ha pedido a la misión de paz que tiene desplegada en el país que intensifique la protección de los civiles, en la línea con la resolución 1975 presentada por Francia y Nigeria.
En una línea similar, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, indicó que “esperamos que Gbagbo actúe teniendo en cuenta los intereses de Costa de Marfil y evite una guerra dimitiendo y respetando los resultados electorales”.
La Misión de la ONU en Costa de Marfil cuenta con un total de 9.024 uniformados, de los que 7.578 son “cascos azules”, 176 son observadores militares y 1.270 policías, a los que se suman 389 desplazados civiles internacionales, 737 empleados locales y 255 voluntarios, procedentes todos ellos de una cincuentena de países.
Gbabgo fue elegido presidente en 2000 para cinco años y se ha mantenido otros cinco en el poder debido a retrasos en la convocatoria de los comicios por la guerra civil, de 2002 a 2007, que dividió al país entre el sur, leal al Gobierno de Abiyán, y el norte, controlado por las Fuerzas Armadas de las Fuerzas Nuevas (FAFN) de Guillaume Soro, actual primer ministro del presidente electo, Alassane Ouattara.
Los partidarios de Ouattara acusan a su rival de emplear la fuerza y recurrir a “escuadrones de la muerte” para mantenerse en el cargo pese a la condena de la comunidad internacional.
El presidente estadounidense, Barack Obama, reconoció a Ouattara como ganador de las elecciones y recordó que la CEI, observadores “creíbles y acreditados”, y la ONU han confirmado
los resultados y certificado su credibilidad.
Fuente:elsoldelaflorida.com
El Presidente de Yemen Alí Abdalá Saleh advirtiò hoy que "cualquier intento de tomar el poder con un golpe de Estado llevaría a una guerra civil"
Continúan las protestas que exigen la renuncia del presidente Alí Abdalá Saleh.
Luego de enfrentar una ola de renuncias de militares, diplomáticos y miembros de la administración, el presidente yemení, Alí Abdalá Saleh, advirtió este martes que "cualquier intento de tomar el poder con un golpe de Estado llevaría a una guerra civil". Además, propuso convocar a elecciones presidenciales en enero de 2012 pero la oposición lo rechazó.
En la capital, Saná, militares y funcionarios seguían llegando al lugar donde están concentrados los manifestantes, en la Plaza de la Universidad, para anunciar su adhesión a la "revuelta de los jóvenes". Y se registraron nuevas deserciones en las filas de la diplomacia yemení con las de los embajadores en Pakistán, Qatar, Oman y España, además del cónsul en Dubái, según los medios.
La revuelta iniciada a fines de enero para reclamar la dimisión del presidente y mejoras en las condiciones de vida, adquirió fuerza después de la muerte el 18 de marzo de 52 personas en un ataque contra los manifestantes en Saná atribuido a partidarios del régimen.
Saleh, de 69 años, de los cuales 32 en el poder, advirtió que cualquier complot para precipitar su partida llevaría a Yemen, un país pobre de 24 millones de habitantes, a la guerra civil. "Toda tentativa para tomar el poder por un golpe de Estado conduciría a la guerra civil", declaró a la televisión ante jefes militares, considerando que las divisiones en el seno del ejército eran "nefastas" para el país.
Según un alto responsable que pidió el anonimato, el presidente Saleh, cuyo mandato expira a fines de 2013, propone una salida a la crisis en el país con "elecciones parlamentarias antes de fines de 2011, seguidas por la elección por los diputados de un presidente a comienzos de 2012".
El responsable agregó que esta proposición se inscribía "en el marco de la iniciativa del presidente para pasar de un sistema presidencial a un régimen parlamentario en Yemen". Pero la mayoría de los manifestantes, que acampan en el centro de Saná, rechazan esta idea y exigen una partida inmediata de Saleh, que hace oídos sordos a todos los llamados en este sentido.
Saleh, que afirma contar con el apoyo de "la gran mayoría" del pueblo, estimó que los "oficiales y los diplomáticos (que desertaron) caen como las hojas secas". A los jóvenes que se manifiestan, les dijo que eran "víctimas de fuerzas políticas que envejecen como los nasseristas, los comunistas y los huthis", los rebeldes chiitas en el norte del país.
Fuente: ambito.com