Enfermedad de Parkinson y Reflexología

Introducción

El presente trabajo está organizado de la siguiente manera:

· Definición y generalidades.
· Síntomas. Descripción de los síntomas característicos y de otros que pueden presentarse.
· Diagnóstico. Diagnóstico diferencial: Parkinsonismo Primario, Parkinsonismos Secundarios, otras enfermedades con síntomas semejantes.
· Etapas de la enfermedad.
· Tratamientos. Tratamiento farmacológico. Tratamiento quirúrgico. Dieta y ejercicios complementarios. Grupos de autoayuda.
· Testimonio de una persona que padece la Enfermedad de Parkinson.
· Mirada holística de la Enfermedad de Parkinson
· Una aproximación al tratamiento reflexológico del Parkinson.
· Conclusión.
· Bibliografía.

Definición y generalidades

Enfermedad neurológica de carácter crónico y progresivo, debida a la degeneración de las neuronas dopaminérgicas, que afecta al sistema extrapiramidal y se caracteriza por alteraciones en el control y la coordinación del movimiento, el tono muscular y la postura.

Fue descrita, en 1817, por el médico inglés James Parkinson quien la llamó “parálisis agitante” en alusión a los síntomas más destacados de la enfermedad: la rigidez y el temblor.

Desde entonces los científicos trataron de encontrar, sin éxito, las causas de esta enfermedad.

A principios de la década de 1960, sin embargo, los investigadores identificaron el defecto cerebral que es lo que distingue a la enfermedad: la degeneración de las neuronas dopaminérgicas. Esto posibilitó encontrar el primer tratamiento eficaz para este mal, que se conoce también como Parkinsonismo Idiopático y produce el deterioro y/o la muerte de las neuronas del locus Níger.

La enfermedad de Parkinson ocurre cuando las neuronas del locus Níger o sustancia negra mueren o sufren deterioro. Normalmente estas neuronas producen un neurotrasmisor: la dopamina, que es la encargada de conectar la sustancia negra con el cuerpo estriado para producir actividad muscular fluida y con propósito. La falta de dopamina hace que las células de cuerpo estriado actúen sin control. Los estudios han demostrado que las personas con Parkinson tienen una pérdida de 80% o más de las células productoras de dopamina en la sustancia negra.

Si bien la causa de esta muerte o deterioro celular se desconoce hay diferentes teorías al respecto:

-Radicales libres: “Los radicales libres -moléculas inestables y potencialmente perjudiciales generadas por acciones químicas normales en el cuerpo- pueden contribuir a la muerte de las células nerviosas conduciendo a la Enfermedad de Parkinson. Los radicales libres son inestables debido a que carecen de un electrón. En un intento por reemplazar el electrón que falta, los radicales libres reaccionan con las moléculas circundantes (especialmente metales tales como el hierro), en un proceso llamado oxidación. Se considera que la oxidación causa daño a los tejidos, incluidas las neuronas. Normalmente, los antioxidantes, productos químicos que protegen a las células de este daño, mantienen bajo control el daño producido por los radicales libres. Las pruebas de que los mecanismos oxidativos pueden ocasionar o contribuir a la enfermedad de Parkinson incluyen el hallazgo de que los pacientes con la enfermedad tienen niveles de hierro elevados en el cerebro, en especial en la sustancia negra, y niveles decrecientes de ferritina, que sirve como mecanismo protector rodeando o formando un círculo alrededor del hierro y aislándolo."

-Toxinas: “Algunos científicos han sugerido que la Enfermedad de Parkinson puede ocurrir cuando una toxina externa o interna destruye selectivamente las neuronas dopaminérgicas. Un factor de riesgo ambiental tal como la exposición a pesticidas, o una toxina en el suministro de alimentos, es un ejemplo de la clase de desencadenante externo que pudiera hipotéticamente ocasionarla. La teoría se basa en el hecho de que hay cierto número de toxinas, tales como 1-metil-4-fenil1, 2, 3, 6,-tetrahidropiridina (MPTP) y medicamentos neurolépticos, que se sabe inducen síntomas de Parkinson en los seres humanos."

-Factores genéticos: De un 15% a un 25% de los pacientes de Parkinson tienen un familiar cercano que ha experimentado síntomas de la enfermedad. Han investigado sobre la posibilidad de que el deterioro en el ADN fuera el causante de la enfermedad.

-Aceleración del desgaste celular normal: se investigó la posibilidad de que el desgaste normal de las células productoras de dopamina, relacionado con el envejecimiento, se acelere en ciertas personas.

La enfermedad de Parkinson ataca a hombres y mujeres por igual y afecta usualmente a personas mayores de 50 años
La edad promedio de inicio de los síntomas es de 60 años.

Se han observado casos de Parkinson precoz y algunas estadísticas actuales marcan que entre un 5% y un 10% de los pacientes tienen menos de cuarenta años y hablan de un Parkinson juvenil que se daría en menores de 15 años.

Un joven famoso que padece la Enfermedad de Parkinson es Michael J. Fox, actor canadiense que desarrolló su carrera en los EE.UU. y recibió el diagnóstico a los 30 años de edad. En 1998 hizo pública su enfermedad, que había mantenido en secreto, y creó la “Michael J. Fox Foundation for Parkinson’s Research”

El Parkinson no es una enfermedad hereditaria aunque un 15% de los pacientes tienen un consanguíneo que la padece, lo que se trasmitiría sería la “vulnerabilidad” biológica y no la enfermedad en sí. Tampoco es mortal ni contagiosa y si bien no tiene cura se pueden atenuar las molestias provocadas por los síntomas.

Al desconocerse sus causas no se puede prevenir. En la actualidad se realizan investigaciones sobre la prevención en relación a la ingesta de café y al tabaco.

En la Enfermedad de Parkinson las neuronas encargadas de producir un neurotrasmisor llamado dopamina se degeneran sin causa hasta ahora conocida.

Estas neuronas que contienen dopamina se concentran en dos sitios del cerebro medio, conocidos como sustancia negra y tegmentun ventral. Muchas de las neuronas que contienen dopamina proyectan sus axones hacia el encéfalo anterior donde se cree que desempeñan un papel en la regulación de las respuestas emotivas. Otras fibras que contienen dopamina terminan en el cuerpo estriado, que desempeña un papel esencial en el control de los movimientos complejos y cuyo fallo produce la rigidez y el temblor muscular característicos del Parkinson.

SISTEMA EXTRAPIRAMIDAL

Síntomas

El mal de Parkinson se manifiesta con determinados síntomas que no se dan con la misma intensidad y de la misma manera en todas las personas afectadas, en algunas progresa con rapidez y en otras no, algunas sufren incapacitación severa y otras experimentan sólo perturbaciones motoras menores, en algunas el temblor es el síntoma principal y en otras no interfiere mayormente siendo otros los síntomas más problemáticos. Sólo el 15% llegan a padecer un deterioro motor grave.

Síntomas iniciales

Los síntomas iniciales son sutiles y se dan en forma paulatina. Algunas personas pueden sentirse cansadas, percibir malestar general, otras pueden sentirse temblorosas o tener dificultades para levantarse de una silla, pueden notar que hablan en voz muy baja o que hay cambios en la caligrafía, que pierden conciencia de alguna palabra o sentirse irritables o deprimidas sin razón aparente.
Este período inicial puede durar largo tiempo hasta que aparezcan los síntomas más clásicos y obvios.




Síntomas Principales

Temblor. Es característico del Mal de Parkinson un temblor que usualmente comienza en la mano y adopta la forma de un movimiento rítmico hacia atrás y adelante, del pulgar y del índice, a tres oscilaciones por segundo. En algunas personas puede comenzar en un pie o en la mandíbula con la misma oscilación rítmica.

El temblor es más evidente en posición de descanso o cuando la persona está sometida a tensión. En 3 de cada 4 pacientes el temblor afecta sólo un hemicuerpo, especialmente en las primeras etapas, para luego con el avance de la enfermedad hacerse más general.

Habitualmente desaparece con el sueño y disminuye con el movimiento intencional.
Rigidez. Se define a la rigidez como la resistencia que se opone al movimiento, se hace notoria cuando se intenta movilizar un miembro pasivamente.

Un principio fundamental del movimiento corporal es que todos los músculos tienen opuestos y que el movimiento es posible cuando los opuestos se relajan.

La enfermedad de Parkinson afecta la respuesta extrapiramidal desequilibra
ndo la acción de los opuestos, que permanecen tensos o contraídos, provocando dolor, malestar o debilidad e imposibilitando los movimientos armónicos.

Es característica la rigidez facial que se denomina “máscara” o “cara de póker”.
Bradicinesia. Es la pérdida o disminución del movimiento automático y espontáneo.
La persona puede en los primeros minutos realizar el movimiento con facilidad e inmediatamente verse impedido de ello, llegando a necesitar en algunos casos ayuda de otra persona.
Este síntoma hace que las actividades básicas cotidianas se vuelvan dificultosas y puedan llevar mucho más tiempo que el usual por la torpeza manipulativa.

La escritura puede volverse lenta y pequeña (micrografía).
Inestabilidad en la postura. Es característica la inestabilidad o falta de equilibrio corporal, lo que determina que la persona con Enfermedad de Parkinson esté habitualmente inclinada hacia delante o hacia atrás y se caiga con facilidad.

Formas más importantes en que se expresa la inestabilidad postural
· La cabeza se inclina hacia abajo, los hombros hacia delante y los brazos caen fláccidos.
· La persona camina insegura y, en un momento, en plena marcha, se detiene como si quedara “congelado”, asumiendo la posición que traía.

· El paciente que posee una inclinación hacia atrás tiene la tendencia de caminar hacia atrás cuando otra persona tropieza con él por su frente o bien cuando comienza a dar los primeros pasos para la marcha. Esta situación se conoce con el nombre de “retropulsión”.
· El paciente camina hacia delante con pasos pequeños y rápidos, tratando de mantener el equilibrio. Esta situación se conoce con el nombre de “festinación”.
· El paciente camina arrastrando los pies.
· El paciente presenta dificultad para girar sobre sí mismo estando de pie.

Otros síntomas

Depresión. A la depresión no se la considera síntoma propio de la Enfermedad de Parkinson pero se la observa en la mayoría de los pacientes que padecen dicha enfermedad (80%).

Puede darse en los inicios y mucho antes de que la enfermedad sea evidente. Los medicamentos utilizados para tratar otros síntomas pueden intensificarla.

Causas de depresión en el Parkinson pueden ser la alteración de los neurotrasmisores debida a la enfermedad, la dificultad en la aceptación de una enfermedad crónica incurable, el efecto secundario de la medicación.

Inestabilidad emocional. Los cambios más usuales a nivel emocional en las personas con Parkinson son:
· Marcado temor ante situaciones nuevas o actividades que antes desarrollaba en forma habitual.
· Inseguridad al tener que desplazarse.
· Angustia, negativismo, pesimismo.
· Frecuentes cambios de humor, irritabilidad.
· Dependencia(evitan hacer por sí mismos hasta las más sencillas actividades)
· Retraimiento social. No muestran deseos de estar con familiares y amigos.

Alteraciones del lenguaje. Las alteraciones del lenguaje se observan después del período de inicio, lo que no quiere decir que no puedan observarse tempranamente. Aproximadamente el 50% de las personas con Parkinson presentan trastornos de lenguaje, los más comunes son:
· Pérdida de la entonación.
· Entonación monótona y sin ritmo.
· Tono de voz normal en el comienzo de la enunciación pero que se va perdiendo y haciendo cada vez más débil al final de la frase.
· Dificultades para articular (se lo oye como si hablara con la boca llena).
· Propensión a hablar excesivamente rápido, lo que redunda en falta de comprensión de lo que dice.
· Dudas antes de iniciar una oración como si no encontrara la palabra adecuada.
· Repetición de una misma palabra varias veces.
Aunque no es frecuente puede presentarse cierto tartamudeo por efecto de la medicación.

Dificultades para masticar y tragar. Al no poder ejecutar los movimientos de manera normal, debido a la rigidez muscular y la lentitud de los reflejos, las personas con Parkinson pueden presentar dificultades para masticar y tragar los alimentos.

Estas dificultades comienzan generalmente en períodos avanzados de la enfermedad y pueden presentarse acompañados de “babeo” por la acumulación de saliva en la boca.

Trastornos urinarios e intestinales. Estos trastornos son debido a las disfunciones musculares de la enfermedad, también pueden estar asociados a la escasa actividad física, una dieta alimenticia inadecuada o escasa ingestión de líquidos.
· Incontinencia urinaria.
· Retención urinaria
· Estreñimiento producido por lentitud en el funcionamiento muscular.
Cuando estos síntomas persisten o se agravan pueden requerir la internación.

Alteraciones del sueño. La mayoría de las personas con Parkinson sufren alteraciones del sueño como pesadillas o sueño interrumpido.
Entre las causas podemos nombrar:
· Estado de depresión o de angustia asociado a la enfermedad.
· Efectos colaterales de la medicación.
· Dolor producido por la rigidez de los músculos.
· Fuertes movimientos involuntarios del tronco o de los miembros.
El sueño fragmentado es característico y trae como consecuencia fuerte somnolencia diurna e irritabilidad.

Alteraciones cutáneas. La mayoría muestra alteraciones cutáneas debido al inadecuado funcionamiento del sistema nervioso autónomo. Entre las más frecuentes encontramos:
· Cuero cabelludo excesivamente graso
· Aparición de caspa.
· Frente y nariz grasosas.
· Piel del rostro reseca.
Pueden atenuarse con tratamiento dermatológico específico.

Problemas sexuales. Generalmente falta de deseo sexual, impotencia o frigidez; más raramente excitación excesiva de deseos sexuales, eyaculación retardada.

Bradifrenia: Enlentecimiento de las funciones psíquicas.
Trastornos oculares. Sequedad de los ojos, visión doble, falta de enfoque visual.
Síntomas debidos a la medicación antiparkinsoniana.

Discinesias. Son movimientos involuntarios (sacudidas, asentir con la cabeza, movimientos bruscos) que se producen por efecto de la medicación y que difieren en cantidad y calidad de los denominados temblores. Son más frecuentes cuanto mayor es el período de tratamiento farmacológico. Se dan por lo general cuando los síntomas de la enfermedad se hallan controlados por la medicación, al disminuir ésta desaparecen y reaparecen los característicos de la enfermedad.

Mareos. Pueden aparecer como efecto de la medicación.

Episodios on-off: fluctuaciones súbitas de una movilidad excesiva a la inmovilidad. Son producidos por la Levodopa.

Diagnóstico.
Aún para un neurólogo experimentado el diagnóstico de la Enfermedad de Parkinson en las primeras etapas puede ser difícil. La única forma de llegar al diagnóstico es a través del seguimiento clínico. Esto significa consultas periódicas y análisis de laboratorio para descartar otras dolencias con síntomas semejantes.
Por ahora la Tomografía Computada y la Resonancia Magnética sólo ayudan a descartar otras patologías.
A veces en casos difíciles se puede utilizar una inyección subcutánea de apomorfina o una endovenosa de lisuride que en pocos minutos, al revertir los síntomas, confirma la existencia de la enfermedad.

Diagnóstico diferencial
Parkinsonismos secundarios
Inducido por toxinas. Sobre todo polvo de manganeso, monóxido de carbono, bisulfito de carbono. Una sustancia química conocida como MPTP produce alteraciones irreversibles.

Degeneración estriatonigral. La sustancia negra se encuentra lesionada en forma leve (en menor proporción que en el Parkinson primario) y puede producir síntomas de rigidez considerables.

Postencefálico. Como consecuencia de encefalitis letárgica, enfermedad viral que apareció después de la Segunda Guerra Mundial y atacó aproximadamente a cinco millones de personas en el mundo entero y se extinguió de manera súbita años después. Condujo a la utilización experimental de la levodopa para sacar a los sobrevivientes (un tercio de los afectados fallecieron) del estado de letargo. Fue conocida en EE.UU. como la "enfermedad del sueño”.

Ateroesclerótico. También llamado “pseudo parkinsonismo”. Se lesionan los vasos sanguíneos del cerebro debido a pequeños pero innumerables infartos cerebrales.

Postraumático. Debido a traumatismos cerebrales (Ej.: el “mal del boxeador”)
Inducido por drogas. Ciertas medicaciones psiquiátricas provocan síntomas semejantes al Parkinson Primario que son reversibles con la disminución de la dosis o la suspensión del medicamento.

Diferencias de los Parkinsonismos secundarios

· Responden peor a la l-dopa.
· Se detectan otras áreas afectadas además de la sustancia negra.
· La evolución es más rápida.
· Hay mayor riesgo de invalidez y demencia.
· No son candidatos para cirugía.

Otras enfermedades

Mal de Alzheimer. (Sinonimia: demencia presenil) Demencia causada por atrofia cerebral progresiva y que se caracteriza por trastornos de la memoria y decadencia mental rápida.
Enfermedad de Wilson. (Sinonimia: degeneración hepatolenticular progresiva) Enfermedad hereditaria causada por un defecto de excreción del cobre, que se acumula en el hígado, el cerebro y otros órganos. Se manifiesta por rigidez muscular generalizada, disartria, temblor y cirrosis hepática.

Enfermedad de Creutzfeld-Jakob. Encefalopatía de origen infeccioso cuyos síntomas generales son: fatiga, insomnio, depresión, adelgazamiento, temblor, trastornos visuales.
Parálisis Supranuclear progresiva. Lesión degenerativa de diversas regiones del encéfalo con hipertonía muscular sin temblor, disfonía, disfagia, trastornos de la marcha, labilidad afectiva.


Etapas de la enfermedad
Escala de Hoehn y Yahr

· Síntomas leves que afectan un hemicuerpo.
· Síntomas bilaterales sin trastorno de equilibrio.
· Síntomas notables con inestabilidad postural. Físicamente independiente.
· Incapacidad grave, necesita ayuda para andar.
· Sentado o en cama por imposibilidad de caminar. Necesita ayuda para todo.
Tratamientos

Farmacológicos
Si bien la enfermedad de Parkinson no tiene cura los tratamientos farmacológicos son efectivos en la atenuación de los síntomas, aunque todos van perdiendo eficacia con el tiempo por la degeneración de las neuronas dopaminérgicas que continúa o como consecuencia de una estimulación excesiva de los receptores dopaminérgicos.

Levodopa
En la actualidad la Levodopa es el fármaco más usado.
L-dopa (L-3-4-dihidroxifenilalanina) es un producto químico simple hallado naturalmente en plantas y animales. Levodopa es el nombre genérico de este producto químico para la administración farmacológica.

Las células nerviosas pueden utilizar la Levodopa para fabricar dopamina y suplir la falta de este neurotrasmisor en el cerebro.

No se puede administrar dopamina directa porque ésta tiene dificultad para atravesar la barrera hematoéncefalica. La Levodopa en cambio puede atravesar esta barrera y ya en el cerebro transformarse en dopamina.

Usualmente para su mayor eficacia se administra combinada con Carbidopa (anticolinérgico), que inhibe la transformación periférica de la Levodopa y permite que pase en mayor cantidad al LCR. La Carbidopa no atraviesa la barrera hematoencefálica y evita o disminuye algunos de los efectos secundarios que acompañan a la Levodopa.

Cuando se administra Levodopa sola, su efecto central es atenuado porque en gran parte se transforma en dopamina antes de penetrar en el SNC, la Carbidopa inhibe la formación de dopamina en el organismo y al no penetrar al LCR permite que la transformación a nivel cerebral sea mayor.

Los efectos secundarios de la Levodopa son náuseas, baja presión sanguínea, intranquilidad, vómitos, alteraciones del carácter, movimientos involuntarios (que pueden llegar a ser graves), trastornos de conciencia como confusión mental y alucinaciones. Pueden presentarse de inmediato o después de un tiempo prolongado de administración.

No todos los síntomas responden igual a la Levodopa. La bradicinesia y la rigidez son los que responden mejor, el temblor puede reducirse sólo marginalmente y los problemas de equilibrio u otros síntomas pueden no aliviarse en lo absoluto.
Por lo general la dosis debe ir incrementándose paulatinamente para ser más efectiva.
Otros Dopaminérgicos: Bromocriptina, Amantadina
Otros anticolinérgicos (control del temblor): biperideno

EL pramipexol, fármaco que se halla en experimentación, es un agente dopaminérgico que disminuye el deterioro neuronal en etapas precoces de la enfermedad y que tiene efectos antidepresivos y antipsicóticos adicionales. También se utiliza en etapas avanzadas cuando hay fluctuaciones en la respuesta a la levodopa.

Tratamientos quirúrgicos

El tratamiento quirúrgico ablativo era una práctica común en el pasado para tratar la Enfermedad de Parkinson.
En la actualidad el tratamiento más utilizado es el farmacológico, pero en algunos casos se realiza tratamiento quirúrgico, especialmente para reducir el temblor.
Uno de los procedimientos más utilizado es la Talamotomía, lesión de un sector del tálamo por aplicación de calor.

También se utiliza la criotalamotomía, aplicación de frío extremo por inserción de una sonda con punta de metal en el tálamo para destruir la zona que produce temblores.
Otro procedimiento es la palidotomía, lesión del globo pálido, que mejora el temblor, la rigidez y la bradicinesia. Esta lesión interrumpiría la comunicación entre el globo pálido y el cuerpo estriado.

Están en experimentación técnicas de estimulación eléctrica de los centros que se lesionan quirúrgicamente, mediante la colocación de un chip en el cerebro controlado por un marcapasos, que lograrían los mismos beneficios con menor riesgo y la posibilidad de revertir el procedimiento en el caso de que apareciera un tratamiento mejor o se descubriera la cura, al contrario de la lesión que es irreversible.

“Se coloca un minúsculo chip en el sector del cerebro que se elige intervenir y se conecta por medio de un cable por debajo de la piel a un marcapasos ubicado cerca del hombro. A través del marcapasos se pueden generar cambios de corriente que van a inhibir o estimular el núcleo cerebral de acuerdo con la situación del paciente.” Dr. Marcelo Merello, Jefe de la Sección Movimientos Anormales de FLENI, institución donde se realiza esta intervención.

También se está perfeccionando la elección, cada vez más selectiva, de las células cerebrales a tratar para evitar afectar otras funciones.
Todos estos procedimientos son para lograr una mejor calidad de vida pero no son curativos ni reemplazan el tratamiento farmacológico.

Otro tratamiento quirúrgico utilizado es el autotrasplante de médula suprarrenal en el cerebro, dado que las células de la médula suprarrenal llamadas cromafines producen dopamina, pero no da resultados estables. En la actualidad se está experimentando con el trasplante de células mesencefálicas de embriones humanos, lo que ha abierto una discusión ética.
Al boxeador Muahmmad Alí (Cassius Clay), que en realidad padecería Parkinsonismo Postraumático y no Parkinson Idiopático, entre los tratamientos que se le realizaron se le practicó el autotrasplante de médula suprarrenal.

Tratamientos complementarios

Dieta
No hay una dieta específica para el Parkinson, pero una dieta sana y balanceada influye en la calidad de vida de toda persona que la sigue, aunque padezca una enfermedad crónica.
El enfermo de Parkinson debe tener en cuenta que es importante mantener un peso equilibrado.
El sobrepeso dificultará la movilidad, ya alterada por la enfermedad y el bajo peso ocasionará debilidad muscular y orgánica general, pudiéndose presentar mayor número de caídas.

En la persona con Parkinson es frecuente la disminución de la ingesta de alimentos, no por falta de apetito sino por la lentitud de los movimientos musculares necesarios para alimentarse, masticar y tragar. Estas dificultades hacen que el “plato quede por la mitad”. Para que pueda comer lo necesario se recomiendan más número de comidas con menor cantidad de alimento cada una, evitando así el cansancio que produce una ingesta prolongada.

Algo a tener en cuenta en la dieta de la persona que padece Parkinson es el hecho de que las proteínas podrían limitar la eficacia de la Levodopa, pues tiene la misma vía de absorción a nivel intestinal y cerebral. Por eso se recomienda la supresión diurna de alimentos proteicos animales (carne, pollo, huevos, queso) y vegetales (legumbres) y un consumo mínimo de dos ingestas proteicas nocturnas.

Esta forma de distribuir las proteínas permite mantener una dosis menor de Levodopa.
La no administración de proteínas durante el día hace que la Levodopa actúe más eficientemente y por lo tanto haya mejor movilidad. La ingesta nocturna si bien afecta la movilidad, no tan necesaria durante la noche, no interfiere en la calidad del sueño.

Ejercicios
La realización regular de ejercicio físico es recomendable para la salud de cualquier persona. En el caso de la enfermedad de Parkinson la ejercitación física es muy importante para:
· El fortalecimiento de los músculos
· La coordinación y el equilibrio
· Mejorar la marcha
Al activarse las funciones motrices y mejorar la tonicidad muscular general, mejora la tonicidad de los músculos masticatorios y por ende puede mejorar todo lo que tenga que ver con la alimentación.
Los ejercicios más frecuentemente indicados son:
· Caminar
· Nadar
· Ejercicios de elongación
· Práctica de relajación
· Yoga

Grupos de apoyo
Los grupos de apoyo son importantes para que pacientes y familiares asuman un rol activo en el conocimiento y manejo de la enfermedad.
El intercambio con otras personas en condiciones semejantes hace que no se sientan solos con su problemática, posibilitando la ayuda mutua para la superación de los inconvenientes de la vida diaria, afectada a todo nivel por la enfermedad.

Testimonio
María, paciente de 84 años con diagnóstico de Parkinson desde hace tres años, cuenta que el primer síntoma que advirtió fue el olvido de alguna palabra y pensó que podía tener Mal de Alzheimer. Comenzó a leer sobre las enfermedades que podían provocar este síntoma. Cuando observó temblores en los pies en situación de reposo, fue a consultar un médico pensando que podía ser Parkinson.

Al principio tuvo temblores, pero desaparecieron con la medicación y siguen controlados hasta ahora. Otros síntomas que fue advirtiendo fueron la micrografía, la disminución de la voz, el cansancio y la dificultad para caminar. A veces padece algún dolor, especialmente en las caderas y hombros, actualmente suele presentar dificultades en la movilidad intestinal.

Está medicada con Madopar (dopaminérgico) y Akinetón (anticolinérgico) y realiza sesiones de kinesioterapia y reflexoterapia semanales, que refiere son de gran ayuda.

Mirada Holística

Desde la mirada holística podríamos decir que la enfermedad de Parkinson pone en evidencia un “miedo” (temblor) que paraliza (rigidez)”.
Shapiro en “Cuerpo mente, la conexión curativa” nos dice que “...la ruptura de la comunicación es tal que el miedo a moverse empieza a deteriorar el sistema nervioso...las sacudidas y temblores reflejan miedo ya sea al pasado o al futuro... expresión de temor a moverse”.

Odoul, en cambio, en “Dime qué te duele y te diré por qué” destaca la “inhibición del proceso de reactividad o expresión de la cólera...son personas a quienes siempre se les ha dicho qué hacer, cómo y cuándo. Sufren la situación sin rebelarse, conteniendo la cólera, asfixiando su sentimiento de rebelión y su deseo de mandar todo a paseo”.

Dahlke en “El mensaje curativo del alma” dice que “...la enfermedad produce sombras...los pacientes no se dan cuenta del envaramiento que afecta su expresividad y movilidad hasta que su cuerpo lo revela claramente”. Considera al enfermo de Parkinson “...petrificado por el terror, sin admitirlo...” ”...aprenden a ocultar cualquier tipo de sentimiento...rostro máscara inanimada...” “...miedo a permanecer en reposo, los movimientos agitantes cesan al realizar alguna acción concreta,”.

Y describe a la persona con Parkinson de esta forma “La rigidez y la total inexpresividad de la cabeza y el cuerpo contrastan con los intensos temblores, mostrando que esa calma impuesta está cargada de miedos y conflictos. El paciente se encuentra paralizado e inmóvil y es sólo su miedo lo que lo hace moverse...Tratan de sacudirse algo que les produce miedo y espanto...la parálisis está en oposición aparente con los temblores...pese a todas las cosas que se han esforzado en poner en marcha en la profundidad de su alma reina el inmovilismo y la inflexibilidad.”

Analizando lo que nos muestra el cuerpo de acuerdo a la zona y sistema afectado vemos que:

Área afectada: Cabeza
Desde donde se imprime coherencia y control a los actos, la base operativa.
Es el área mental, del control, las ideas, los proyectos, los pensamientos, la imaginación, la creatividad, la comunicación, la capacidad de observación.
Su afección puede expresarse en el cuerpo como desequilibrio de los sentidos, de la zona de los maxilares, dolores o tensiones del área en general y cualquier problemática que involucre al sistema nervioso.
Estaría relacionada con desborde mental, problemas de comunicación, memoria, atención, control-descontrol.

Sistema afectado: Sistema nervioso

Sistema básico de información y comunicación que, junto con el sistema hormonal, se encarga de las trasmisiones.
Los temas relacionados con este sistema serían, entre otros, la comunicación y la relación con uno mismo y con el afuera, la captación de mensajes, la elaboración de las respuestas, el control y la organización del movimiento y la acción.
Su desequilibrio habla de la dificultad de la persona para elaborar una respuesta organizada y coherente a su realidad interna y externa.
La desorganización motriz es una de las consecuencias de la afección de este sistema.

Órgano afectado: Encéfalo-vía extrapiramidal

Podríamos decir que el encéfalo es la “central” del organismo, el que detenta el poder general, la base de operaciones, la sede de los centros fundamentales.
La vía extrapiramidal es la encargada de regular el tono muscular, coordinar los movimientos involuntarios, regular el equilibrio y la postura corporal.
En el Parkinson la degeneración de las neuronas de la sustancia negra del encéfalo nos habla específicamente de un problema de comunicación.

Aunque no se ha encontrado la causa de esta muerte neuronal, se sabe que ella produce un “corto circuito comunicacional” al provocar la falta de un neurotrasmisor que permite coordinar los movimientos.
Este neurotrasmisor, la dopamina, es precursor de la adrenalina y la noradrenalina encargadas de activar las reacciones de huída-ataque.
En el caso del Parkinson se inhibiría esta reacción provocando la inmovilidad e imposibilidad de huir o atacar. Y el temblor nos mostraría el miedo que siente la persona ante una situación de la que no puede salir y tampoco controlar.

La afección de la vía extrapiramidal nos contaría que algo a nivel inconsciente no permitiría la adaptación a los cambios de necesidad vital.

Si analizamos los síntomas vemos notorias dificultades de comunicación y relación (la escritura se achica y se hace ininteligible, la voz baja el tono hasta llegar a ser inaudible, la dicción se altera e imposibilita la comprensión de lo que se dice, se producen cambios en la piel, se afecta la sexualidad) y evidentes muestras de dificultad para avanzar en la vida de manera fluida (caer hacia atrás, de bruces, pérdida de equilibrio, lentitud de movimientos).

Si bien la rigidez asociada al temblor nos habla de un miedo que paraliza, en sí misma nos estaría contando que la persona es rígida en algún aspecto y asociándola al área afectada (cabeza), donde se originan los síntomas, podríamos decir que probablemente haya inflexibilidad a nivel de los pensamientos y las ideas,
Algo en la vida de estas personas sería difícil de masticar o tragar, o también podría leerse como una imposibilidad de recibir del afuera lo necesario para su sustento (problemas en la masticación y la deglución).

Tendrían dificultades de control-descontrol, evidenciados en la alteración a nivel del sistema nervioso, los movimientos, la retención o incontinencia de orina y el estreñimiento.

En la mayoría de los casos la enfermedad comienza manifestándose en un hemicuerpo por lo que tendríamos que tener en cuenta lo que representa cada uno.


Hemicuerpo izquierdo: femenino
adentro – lo interno
subconsciente
trato con mujeres – la madre – madre interna
recibir
pasividad
intuición
Hemicuerpo derecho: masculino
afuera – lo externo
trato con hombres – el padre – padre interno
agresión
acción
lo intelectual
trabajo

La enfermedad de Parkinson afecta la vida de la persona que la padece en sus actividades básicas cotidianas, su relación de pareja, su vida familiar, sus relaciones sociales y laborales.
Es evidente que no todas las personas que sufren Parkinson cursan la enfermedad de la misma manera, aunque haya comunes denominadores. En algunos el temblor es lo más evidente, en otros la lentitud de movimientos, algunos presentan más dificultades en la emisión de la voz o en la dicción. Y en cada caso la lectura general se adaptará a la persona en particular.

Aproximación al tratamiento reflexológico
Tratamiento sintomático
Sistema nervioso, por ser el sistema afectado y por la depresión.
Cabeza, por ser el área afectada.
Movilizaciones, rigidez y activación de la circulación a todo nivel.
Sistema óseo, articular y muscular-diafragma-hipotálamo-hipófisis, dolores musculares y articulares.
Sistema urinario, retención/incontinencia de orina.
Digestivo-tiroides, estreñimiento, deglución, masticación.
Mandíbula-dientes, masticación.
Sistema respiratorio-cuello, problemas en la voz.
Pecho/espalda-extremidades superiores, dificultades en los brazos.
Pelvis-piernas-columna, dificultad en la marcha, inestabilidad.

Tratamiento holístico
Ideas básicas a tener en cuenta:
Relaciones
Comunicación
Miedo
Inflexibilidad
Inhibición agresividad
Sistemas nervioso y endocrino, comunicación, relaciones.
Movilizaciones, activación de la circulación nerviosa y energética, inflexibilidad.
Abdomen-riñón, miedo.
Sistema linfático, defensa, agresión.
Cabeza, inflexibilidad mental.
Pelvis, dificultad con los cambios, dificultad a nivel de las necesidades básicas (alimentación, descanso, sexo, familia, trabajo).
Pecho/ espalda/ brazos. Control/descontrol en la acción.
Y lo atinente a cada síntoma que se presente en cada persona en particular, según la zona e intensidad de los mismos.

Conclusión
Aunque sea un lugar común, mi conclusión es “no hay enfermedades sino enfermos”.
Hay personas que padecen determinadas patologías, pero cada una de ellas vivirá la enfermedad de acuerdo a sus características y a sus problemáticas personales.

A la hora de encontrarnos con el paciente debemos estar abiertos a cómo y por qué la enfermedad se manifiesta en él y no, como diría una de mis maestras, “adaptar el paciente a la enfermedad”.Mi experiencia personal con la enfermedad y mi experiencia profesional con la gente que padece distintas afecciones de salud me ha llevado a tener claro a la hora del encuentro con el otro que toda la información puede ser útil si no nos aferramos a ella y la dejamos fluir junto con lo que vemos, escuchamos y sentimos.

Por Zulema Figueroa